La técnica del masaje linfático está destinada a mejorar la circulación linfática, a través de maniobras específicas, rítmicas y superficiales, que actúan sobre los tejidos favoreciendo la eliminación de líquido y permitiendo la circulación de fluidos. Así, logramos una mejor circulación de forma natural. Aplicada al cuero cabelludo, este método es muy útil para ayudar al cabello a recuperar su vitalidad.
Qué beneficios tiene el drenaje linfático capilar
El primer efecto que tiene el masaje de drenaje linfático es que nos relaja. Por eso, está especialmente indicado para eliminar el estrés. Pero además, los movimientos que se realizan no sólo permiten la eliminación del exceso de líquido ubicado en los tejidos sino que también ayuda a la circulación sanguínea. Cuando la circulación es efectiva, mejora la llegada de los nutrientes a distintas partes del cuero cabelludo, permitiendo una oxigenación y una nutrición total en zonas donde anteriormente el flujo era irregular. El masaje produce una vasodilatación que estimula la absorción de los nutrientes.
Muchos problemas capilares tienen su origen en una deficiente irrigación saguínea que impide la correcta nutrición de los folículos pilosos, por lo que la aplicación del masaje de drenaje linfático mejora considerablemente la vitalidad y el aspecto del cabello sin necesidad de otro tipo de tratamiento ni la utilización de productos especiales. Si lo notamos quebradizo, padecemos de seborrea o resequedad y rigidez, entre otros problemas, los masajes de forma regular pueden ser una solución.
Cómo se aplica el masaje
El masaje de drenaje linfático se aplica en dos fases diferentes. En la primera, el masaje se realiza debajo del lóbulo de la oreja, ya que allí se encuentran los gánglios linfáticos superiores. Luego, en la parte media del cuello y en la zona subclavicular. La segunda, incluye el masaje de los ganglios occipitales y la parte de la mandíbula.
Existen distintas técnicas aunque todas ellas se componen de tres pasos esenciales: un inicio lento y relajado, un aumento de la intensidad hasta llegar al máximo y nuevamente, un descenso de la intensidad hasta llegar a la relajación.
Al inicio, el masaje que se aplique debe ser suave, permitiendo la relajación. Lentamente, se debe aplicar mayor presión y comenzar con pequeñas fricciones, hasta llegar al punto máximo en el que se amasa profundamente y se dan suaves pellizcos para desprender el cuero cabelludo. Finalmente, se aplican presiones calmantes y suaves otra vez, para terminar con una relajación completa.













Enero 21st, 2010 at 19:05
[...] cuero cabelludo, a diferencia de otras partes de nuestro cuerpo, no puede ejercitarse por sí solo, es decir, no [...]