
Los ácidos linoleicos Omega-3 y Omega-6 son los considerados ácidos grasos esenciales. Pueden encontrarse en la mayoría de pescados azules y en semillas no adulteradas como el lino y el girasol.
Es altamente recomendable añadir estos elementos en nuestra dieta habitual, puesto que pueden protegernos de muchas enfermedades graves de carácter degenerativo.
Se ha demostrado que la ingesta de ácidos grasos esenciales de manera correcta puede ayudar a prevenir la pérdida del cabello.
El aceite de lino es un complemento ideal para nuestro organismo, fortaleciendo el pelo, mejorando el aspecto de la piel y de las uñas y reduciendo el colesterol. Otra de sus ventajas es que disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiacas y es un buenísimo antioxidante.
Una de las ventajas de este tratamiento frente a otros es que no tiene contraindicaciones y puede usarse a la vez que cualquier otro medicamento o elemento natural.
El aceite de lino tiene un sabor desagradable para la mayoría de la gente. Si no lo soportas puedes optar por comprar capsulas o directamente la semilla.
Es recomendable tomar unas 2 cucharadas al día para notar sus efectos, aunque como la mayoría de los suplementos alimenticios, sus efectos no se ven reflejados hasta mínimo tres meses después.












