La semilla de uva se usa desde hace bastante tiempo por sus propiedades antioxidantes que ayudan a combatir al cuerpo contra los radicales libres y estimulan la circulación, aportando a su vez gran cantidad de beneficios para nuestro organismo.
Se ha llegado a demostrar que los antioxidantes que componen la semilla de uva son muy superiores a la vitamina C y E ya que permanece en el organismo por lo menos 3 días combatiendo activamente a los radicales libres.
Es evidente que la semilla de uva tiene propiedades muy saludables para nuestro cuerpo: es un buenísimo antioxidante, antibacteriano y antiinflamatorio . Todo este coctel de ventajas ayuda a que no se produzcan placas en las arterias y retrasar de este modo los efectos del envejecimiento.
Gracias a que consigue mejorar la circulación, mejora la actividad del folículo capilar reactivándolo, fortaleciéndolo y evitando la caída del cabello.
Se recomienda una dosis de 300mg al día. Mucha gente lo combina con otro tipo de fármacos o complementos alimenticios que aceleren el crecimiento.












