Cirugía Capilar

Decidirse por tratamientos capilares como el transplante o el microinjerto es la mejor solución para poner fin al problema de la alopecia. El primer paso para tomar esta decisión es asesorarse a fondo de las distintas opciones en clínicas capilares profesionales.

Después de recibir la información y decidirse por un tratamiento u otro, el siguiente paso es estudiar las características de cada paciente mediante fotografías e inspecciones de su cuero cabelludo. Después será el profesional competente el que cite al paciente para un trasplante y le explique el procedimiento a seguir. En este punto él no podrá hacer nada más que esperar, ¿o sí?

Aunque el éxito de un trasplante capilar depende de la profesionalidad de las personas que lo realicen y de que los centros capilares estén debidamente acondicionados el paciente también puede contribuir a ello. La manera de hacerlo es practicar unos sencillos ejercicios durante las semanas o meses previos a la intervención.

Ejercitar el cuero cabelludo contribuye a la relajación y a la flexibilidad de la zona donante con lo cual un número mayor de injertos pueden colocarse en una sola sesión. Estos ejercicios benefician incluso a aquellos pacientes que tengan estas áreas relajadas; el procedimiento es el siguiente:

El primer paso es colocar las manos, con los dedos superpuestos, sobre la nuca. Después se ha de buscar el área del cráneo que tiene un canto que recorre toda la zona trasera y colocar las manos, con las palmas planas, por encima de ese canto. Haciendo presión con las manos y moviéndolas hacia arriba y abajo, lo suficientemente fuerte como para que el cuero cabelludo se mueva, esta área obtiene una mayor flexibilidad y movilidad.

Después de esta primera parte, las manos se han de colocar con firmeza sobre los laterales y el movimiento del cuero cabelludo será hacia arriba y hacia abajo, tanto como se pueda, sin que las manos resbalen.

Cinco minutos por la mañana y otros cinco por la tarde serán suficientes para la eficacia de estos ejercicios. Con ellos, además, la espera de los beneficios del transplante se hará mucho más llevadera.

El pelo es una de las partes del cuerpo a la que más tiempo y cuidados dedicamos. Los agentes climáticos restan brillo y fuerza a nuestro pelo y por ello hemos de utilizar remedios que lo conserven sano. En el mercado actual existe una gran variedad de productos y tratamientos para el cabello pero en muchas ocasiones el presupuesto se nos va de las manos.

 

La solución está en las fórmulas naturales que se utilizaban antes del desarrollo tecnológico que trajo consigo productos de vanguardia. Una de ellas es la de la mayonesa. Aparte de los usos que este ingrediente tiene en la cocina también puede emplearse en tratamientos capilares.

 

Si es casera los resultados son más notorios pero basta con que esté elaborada con aceites de alta calidad, a ser posible de oliva, y con dosis de limón para que ejerza su función.

 

Tras lavar el pelo con el shampoo habitual y aclararlo con agua, el procedimiento a seguir es aplicar una cantidad abundante de mayonesa y masajear suavemente sin tocar el cuero cabelludo. Acto seguido la cabeza se envuelve en una toalla humedecida con agua caliente y al cabo de una hora se vuelve a aclarar con agua y se deja secar al aire.

 

Realizar este tratamiento una vez al mes será suficiente para que el pelo recupere brillo y suavidad; los efectos no se harán esperar y el ahorro que supone este tratamiento capilar tampoco.

La caída del cabello es un problema que afecta a un número cada vez mayor de personas.La alopecia femenina y masculina es un problema común pero, ¿cuáles son las causas de este problema?

Existen una serie de factores que pueden provocar la caída excesiva del pelo. El estrés y la caida del cabello son dos factores habitualmente relacionados; alrededor de tres o cuatro meses después de haber padecido una dolencia grave o de haberse sometido a una cirugía mayor es usual que de forma repentina se pierda una gran cantidad de cabello. Lo mismo sucede en el caso de la tiroides, ya sea hiperactiva o hipoactiva, pero en este caso el problema suele controlarse mediante el tratamiento específico de esta enfermedad.

Otro problema que puede provocar la caída del cabello es el desequilibrio hormonal, ya sea en circunstancias normales o, en el caso de las mujeres, durante el embarazo. En estos casos es suficiente corregir el desequilibrio entre las hormonas masculinas y femeninas para que comience nuevamente el ciclo normal de crecimiento y caída.

Por otra parte, al igual que una enfermedad puede ser la causa de este problema también puede serlo su tratamiento; los medicamentos para tratar la gota, la presión arterial alta o los problemas cardiacos y las píldoras anticonceptivas o antidepresivas también pueden contribuir a la caída. Sin embargo en estos casos en cuanto se deje el tratamiento la caída remitirá.

Por último, existen también determinados peinados como trenzas o rulos muy tirantes que pueden provocar la alopecia por tracción. En estos supuestos se debe poner fin a la tensión en el cabello antes de que se formen cicatrices que provoquen la caída permanente.

En cualquier caso, lo más importante es determinar la causa de la caída del cabello para poder tratarla. En el caso de que no exista una causa física sino un problema más grave la solución más eficaz son los trasplantes capilares; llevados a cabo en centros capilares por cirujanos expertos y cualificados son un método definitivo para quienes sufren este problema.