Cirugía Capilar

Medicinas para el cabello

Como ya comentamos anteriormente, es común pensar que la alopecia es un problema principalmente de hombres y que no afecta a las mujeres. Esto no es del todo así, pero es evidentemente que la mayoría de los hombres que alcanzan una edad adulta , sufren en mayor o menor medida síntomas de calvicie.

A día de hoy existen infinidad de tratamientos y productos que prometen mejorar este problema, pero en la mayoría de los casos no funcionan en absoluto. Desde hace muchos años, se ha buscado la solución a la alopecia.

El principal problema de estas lociones como el Monoxidil, capaz de ayudar a mantener el pelo más fuerte y sano, radica en que ha de mantenerse de por vida, es decir, necesitamos aplciar la loción todos los días.

Con el paso del tiempo, se ha avanzado mucho en este campo, tanto es así que se crearon técnicas como el microinjerto de pelo, capaz de repoblar una zona en la que haya calvicie, con pelo natural de el propio paciente.

Por ejemplo, Podemos encontrar gran variedad de tratamientos capilares en Madrid, en donde hay gran cantidad de centros médicos como la prestigiosa clínica Esbeltic Model, donde poseen una gran experiencia y tiene excelentes opiniones de sus pacientes.

Por supuesto también podemos encontrar estos tratamientos capilares en Barcelona y otras localidades de practicamente toda España.
Técnicas como esta estan muy de moda hoy en dia, al igual que métodos como la micropigmentación y la depilación láser.

Existen otros métodos diferentes y no por ello menos eficaces, como  la mesoterapia capilar, que consiste en aplicar mediante microinyecciones una serie de medicamentos que favorecen el crecimiento del cabello y lo refuerzan para que no se siga cayendo.

Todos estos tratamientos se suelen realizar en clínicas especializadas y siempre es aconsejable pedir la opinión de un experto, que nos propondrá las mejores soluciones adaptadas a nuestro tipo de alopecia.

La técnica del masaje linfático está destinada a mejorar la circulación linfática, a través de maniobras específicas, rítmicas y superficiales, que actúan sobre los tejidos favoreciendo la eliminación de líquido y permitiendo la circulación de fluidos. Así, logramos una mejor circulación de forma natural. Aplicada al cuero cabelludo, este método es muy útil para ayudar al cabello a recuperar su vitalidad.

Qué beneficios tiene el drenaje linfático capilar

El primer efecto que tiene el masaje de drenaje linfático es que nos relaja. Por eso, está especialmente indicado para eliminar el estrés. Pero además, los movimientos que se realizan no sólo permiten la eliminación del exceso de líquido ubicado en los tejidos sino que también ayuda a la circulación sanguínea. Cuando la circulación es efectiva, mejora la llegada de los nutrientes a distintas partes del cuero cabelludo, permitiendo una oxigenación y una nutrición total en zonas donde anteriormente el flujo era irregular. El masaje produce una vasodilatación que estimula la absorción de los nutrientes.

Muchos problemas capilares tienen su origen en una deficiente irrigación saguínea que impide la correcta nutrición de los folículos pilosos, por lo que la aplicación del masaje de drenaje linfático mejora considerablemente la vitalidad y el aspecto del cabello sin necesidad de otro tipo de tratamiento ni la utilización de productos especiales. Si lo notamos quebradizo, padecemos de seborrea o resequedad y rigidez, entre otros problemas, los masajes de forma regular pueden ser una solución.

Cómo se aplica el masaje

El masaje de drenaje linfático se aplica en dos fases diferentes. En la primera, el masaje se realiza debajo del lóbulo de la oreja, ya que allí se encuentran los gánglios linfáticos superiores. Luego, en la parte media del cuello y en la zona subclavicular. La segunda, incluye el masaje de los ganglios occipitales y la parte de la mandíbula.

Existen distintas técnicas aunque todas ellas se componen de tres pasos esenciales: un inicio lento y relajado, un aumento de la intensidad hasta llegar al máximo y nuevamente, un descenso de la intensidad hasta llegar a la relajación.

Al inicio, el masaje que se aplique debe ser suave, permitiendo la relajación. Lentamente, se debe aplicar mayor presión y comenzar con pequeñas fricciones, hasta llegar al punto máximo en el que se amasa profundamente y se dan suaves pellizcos para desprender el cuero cabelludo. Finalmente, se aplican presiones calmantes y suaves otra vez, para terminar con una relajación completa.