En función de la época del año, por problemas genéticos, por factores hormonales, por el uso de productos capilares inadecuados, debido a trastornos alimenticios… La caída del cabello es un problema que afecta a un número cada vez mayor de hombres y mujeres. Sus causas ya empiezan a ser conocidas pero los tratamientos para combatir esta situación no tanto y es que, hay muchas opciones.
El microinjerto capilar, llevado a cabo por los profesionales adecuados, es una de las más recomendables y eficaces. No obstante, si antes de someterse a esta intervención se prefiere probar otro tipo de opciones, o incluso utilizarlas como complemento al mismo, también es algo válido. Una de estas posibilidades es la nutricosmética.
Este procedimiento, basado en la toma de pastillas que utilizan en su composición extractos de plantas, oligoelementos y vitaminas, se puede aplicar a la pérdida de peso, a la eliminación de manchas o arrugas de la piel y también es válido para combatir la caída del cabello.
Soluciones como estas actúan en tres niveles para detener la caída: en primer lugar la taurina protege el bulbo de las agresiones y combaten los radicales libres, en segundo lugar las catequizas de té verde y las pepitas de uva refuerzan la microcirculación favoreciendo el transporte de nutrientes, y por último el gluconato de zinc mejora la calidad del cabello espesándolo y llenándolo de vitalidad.
La eficacia de este tratamiento depende de la constancia y del tipo de persona que lo lleve a cabo; en cualquier caso siempre está la opción de acudir a un profesional de la medicina estética para que aconseje la mejor opción a seguir para recuperar un signo de identidad y de salud tan importante como es el cabello.

