La caída prematura o ausencia de cabello en una o varias zonas del cuerpo humano se denomina alopecia. Puede originarse por múltiples causas, y en la actualidad, existen tratamientos para la recuperación total del pelo.
Existen varios tipos de alopecias, algunas más comunes y otras no tanto. Unas pueden ser tratadas y otras son irreversibles, existiendo sólo la opción de un transplante capilar.
Tipos de alopecias
Alopecias no cicatriciales: Son las más comunes, pueden mejorar o curarse a través de tratamientos, porque el folículo piloso sigue vivo. A su vez las no cicatriciales puede dividirse en:
- Alopecia androgenética: También conocida como androgénica o calvicie común, afecta en mayor grado a los hombres y rara vez la sufren las mujeres. Dentro de este tipo de calvicie existen a su vez diferente grados. Las hormonas denominadas andrógenos son las causantes de la caída del cabello. Cuando la alopecia no es tratada a tiempo, los folículos pilosos mueren y no existe tratamiento para revertir esta situación.
- Alopecia areata: No es conocida la causa que la genera sin embargo sus síntomas son inconfundibles, se trata de parches en la cabeza de aspecto redondo y totalmente despoblado de cabello.
- Alopecia Total: En este caso se pierde todo el pelo del cuero cabelludo.
- Alopecia Universal: La pérdida de pelo se produce en todo el cuerpo.
- Alopecia por drogas: Varias drogas o fármacos pueden provocarla, pero en cuanto se suspende la administración de los mismos el pelo vuelve a crecer sin problemas.
- Alopecia traumática: Por lo general se produce por el uso de secadores de pelo, peines o elementos que pueden generar heridas o lesiones en el cuero cabelludo.
- Alopecia generada por enfermedades sistémicas: Puede ser de origen endocrino, déficit nutricional o infeccioso.
- Alopecia difusa: Es la pérdida del cabello tras haberse sufrido enfermedades sistémicas crónicas, febriles, estrés o el parto. Por lo general tiene una duración de 6 meses y luego el cabello se recupera en forma total.
Alopecias cicatriciales: Se trata de un tipo de alopecia que suele ser irreversible ya que está dañada la estructura folicular. En este tipo de alopecias puede realizarse un implante capilar. A su vez las cicatriciales se clasifican en:
- Infecciosas: La causa de la infección puede ser bacterianas, micóticas, virales y protozoarias.
- Tumorales: Linfomas, tumores anexiales, tumores dérmicos.
- Por enfermedades hereditarias: Como por ejemplo enfermedad de Darier.
- Por agentes físico-químicos: Pueden ser causados por agentes químicos, quemaduras, rayos X.
- Por dermatosis: Como el síndrome de Graham-Little, mucinosis folicular.
Para este tipo de alopecias cicatriciales no hay, en la actualidad, tratamientos que sean efectivos. Algunas terapias de crecimiento que han dado resultados medianos son la luz ultravioleta, corticoiesteroides tópicos, algunos agentes que por su acción irritante sobre los folículos pilosos pueden estimular el crecimiento del pelo.
Tratamientos para las alopecias no cicatriciales
Existen tratamientos como los masajes capilares, láser y algunos fármacos que a pesar de haber dado algunos resultados no tienen una efectividad demostrada. También hay terapias que son de una efectividad media, como por ejemplo, el extracto de semilla de uva y los ácidos grasos esenciales. Algunas personas lo utilizan en conjunto con otras terapias de crecimiento.
Por último, los tratamientos más efectivos que han funcionado con la mayor parte de los pacientes en un lapso de entre 3 y 6 meses son, por ejemplo, el Minoxidil, Finasteride, Dutasteride, y en casos graves, el transplante capilar.

