Cirugía Capilar

En función de la época del año, por problemas genéticos, por factores hormonales, por el uso de productos capilares inadecuados, debido a trastornos alimenticios… La caída del cabello es un problema que afecta a un número cada vez mayor de hombres y mujeres. Sus causas ya empiezan a ser conocidas pero los tratamientos para combatir esta situación no tanto y es que, hay muchas opciones.

El microinjerto capilar, llevado a cabo por los profesionales adecuados, es una de las más recomendables y eficaces. No obstante, si antes de someterse a esta intervención se prefiere probar otro tipo de opciones, o incluso utilizarlas como complemento al mismo, también es algo válido. Una de estas posibilidades es la nutricosmética.

Este procedimiento, basado en la toma de pastillas que utilizan en su composición extractos de plantas, oligoelementos y vitaminas, se puede aplicar a la pérdida de peso, a la eliminación de manchas o arrugas de la piel y también es válido para combatir la caída del cabello.

Soluciones como estas actúan en tres niveles para detener la caída: en primer lugar la taurina protege el bulbo de las agresiones y combaten los radicales libres, en segundo lugar las catequizas de té verde y las pepitas de uva refuerzan la microcirculación favoreciendo el transporte de nutrientes, y por último el gluconato de zinc mejora la calidad del cabello espesándolo y llenándolo de vitalidad.

La eficacia de este tratamiento depende de la constancia y del tipo de persona que lo lleve a cabo; en cualquier caso siempre está la opción de acudir a un profesional de la medicina estética para que aconseje la mejor opción a seguir para recuperar un signo de identidad y de salud tan importante como es el cabello.

Si para las mujeres los problemas estéticos más frecuentes son la celulitis o la flacidez de las piernas, en el caso de los hombres el problema se concentra mucho más arriba; concretamente en el cuero cabelludo. El 60% de los jóvenes españoles de más de 18 años tiene predisposición a padecer alopecia, la mayoría de ellos por causas genéticas.

En un principio el pelo que se cae se vuelve a recuperar aunque el cabello nuevo sea más débil y más fino; sin embargo, lega un momento en el que el folículo se atrofia y el pelo que cae ya no sale más. Este es el momento de combinar tratamientos capilares como los fármacos administrados vía oral con preparados de vitaminas y aminoácidos, los cosméticos que se aplican sobre el cuero cabelludo para mejorar la microcirculación y la aparatología específica como el láser, el ozono o los infrarrojos.

Cuando estas técnicas son insuficientes, es el momento de proceder a un microinjerto de pelo o a un transplante por unidades de cabello, por supuesto siempre con la supervisión de un profesional médico. Aunque esta última intervención es larga garantiza que el nuevo cabello transplantado no volverá a caerse.

Lo primero que se hace es extraer la unidad folicular con unas pinzas a través de incisiones de poca profundidad en el cuero cabelludo. Estas unidades extraídas se clasifican en función del número de pelos que tengan y se someten a condiciones de conservación específicas en las que se mantendrán hasta el momento del implante. Después de extraídas y conservadas estas unidades foliculares vuelven a implantarse también a través de microincisiones consiguiendo un aspecto natural en el pelo.

Tan sólo es necesaria anestesia local para este tratamiento pero seguir los pasos adecuados en el postoperatorio es importante para la recuperación completa. Estos son por ejemplo mojar la zona receptora con una solución de sal periódicamente, aplicarse sobre el cuero cabelludo un champú especial, tomar antiinflamatorios, dormir en determinada postura y someterse a revisiones periódicas que evalúen el éxito del transplante. Siguiendo todos estos pasos las probabilidades de no volver a lucir un pelo sano y abundante son realmente bajas.

Al igual que se cuida el volumen de las caderas con una dieta equilibrada y con horas de gimnasio o la belleza del rostro con diferentes tratamientos faciales, el cabello también es una parte del cuerpo que hay que cuidar para que se mantenga sano y con vida. Para hacerlo existen multitud de tratamientos capilares especializados que también pueden complementarse con sesiones de peluquería.

Sin embargo, aunque es agradable mantener el pelo con un color diferente y uniforme, no siempre hay tiempo para ir a la peluquería. Por eso una de las opciones para mantener el cabello cuidado y sin que pierda el color es teñirse en casa; la espuma es una de las opciones más rápidas y sencillas para hacerlo.

Conseguir un resultado natural y un tono perfecto pasa, antes que nada, por el uso de los productos adecuados. La garantía de una marca de calidad aportará al cabello la belleza necesaria. Una vez elegida la espuma adecuada, es importante no agitar el frasco ni cerrar el tapón tras la mezcla. La mayoría de los productos se presentan con un difusor que permite que la espuma con la que se va a teñir el cabello se forme una vez fuera del envase.

La melena debe estar seca antes de aplicar la espuma; es recomendable hacerlo con la palma de la mano y masajeando el cabello desde la parte superior de la cabeza, sobre todo en los casos en los que se pretende que el tinte tape las canas. Después el masaje continuará avanzando hasta la parte inferior y terminará en el largo del cabello; una vez allí los movimientos circulares marcarán el masaje y el producto se dejará actuar durante treinta minutos aproximadamente.

Transcurrido este tiempo, el cabello se aclara abundantemente con agua tibia repartiendo el bálsamo por toda la cabeza dejándolo actuar durante dos minutos. Una vez terminado este proceso un golpe de laca proporcionará fijación al tiente a la vez que consigue una suavidad absoluta en el cabello. A la vista está que cuando se tiene un cuero cabelludo sano y cuidado las posibilidades de sacarle partido son infinitas.

La caída del cabello es un problema que afecta a un número cada vez mayor de personas.La alopecia femenina y masculina es un problema común pero, ¿cuáles son las causas de este problema?

Existen una serie de factores que pueden provocar la caída excesiva del pelo. El estrés y la caida del cabello son dos factores habitualmente relacionados; alrededor de tres o cuatro meses después de haber padecido una dolencia grave o de haberse sometido a una cirugía mayor es usual que de forma repentina se pierda una gran cantidad de cabello. Lo mismo sucede en el caso de la tiroides, ya sea hiperactiva o hipoactiva, pero en este caso el problema suele controlarse mediante el tratamiento específico de esta enfermedad.

Otro problema que puede provocar la caída del cabello es el desequilibrio hormonal, ya sea en circunstancias normales o, en el caso de las mujeres, durante el embarazo. En estos casos es suficiente corregir el desequilibrio entre las hormonas masculinas y femeninas para que comience nuevamente el ciclo normal de crecimiento y caída.

Por otra parte, al igual que una enfermedad puede ser la causa de este problema también puede serlo su tratamiento; los medicamentos para tratar la gota, la presión arterial alta o los problemas cardiacos y las píldoras anticonceptivas o antidepresivas también pueden contribuir a la caída. Sin embargo en estos casos en cuanto se deje el tratamiento la caída remitirá.

Por último, existen también determinados peinados como trenzas o rulos muy tirantes que pueden provocar la alopecia por tracción. En estos supuestos se debe poner fin a la tensión en el cabello antes de que se formen cicatrices que provoquen la caída permanente.

En cualquier caso, lo más importante es determinar la causa de la caída del cabello para poder tratarla. En el caso de que no exista una causa física sino un problema más grave la solución más eficaz son los trasplantes capilares; llevados a cabo en centros capilares por cirujanos expertos y cualificados son un método definitivo para quienes sufren este problema.

Si quieres mejorar la salud de tu cabello, existen un sinfín de técnicas y tratamientos a los que puedes recurrir.

La nutrición capilar con láser es uno de los más modernos y efectivos para frenar la caída del cabello y mejorar la salud general del mismo. Se utiliza para fortalecer los folículos pilosos, logrando así un cabello más sano y fuerte.

Qué es la nutrición capilar

El cuero cabelludo y el cabello en general requieren de ciertos cuidados para permanecer sanos.

Muchas veces, la exposición solar, la alimentación poco equilibrada, el uso de químicos para el cabello (tintes, alisado, etc.) provocan daños severos en el cabello que no parecemos advertir hasta que es demasiado tarde.

Si no realizamos algún tipo de tratamiento que ayude a mantener la salud capilar, el cabello comenzará a debilitarse, verse opaco y quebradizo, y tarde o temprano comenzará a caerse.

Cómo se puede nutrir el cabello con láser

Existen diferentes técnicas que se enmarcan dentro de la llamada nutrición capilar y se aplican con láser para fortalecer las raíces del cabello tanto en hombres como en mujeres. Se pueden aplicar en el cuero cabelludo y también a un nivel más profundo, permitiendo mejorar la salud de la fibra capilar y los folículos pilosos.

El láser suele utilizarse porque favorece la irrigación sanguínea en la zona tratada, aumentando el aporte de nutrientes. Esto nos ayuda a mejorar la salud en general del cabello: el mismo se renueva, se detiene la caída del cabello y se estimula el crecimiento de un cabello más sano.

Cuáles son los beneficios de la nutrición capilar con láser

En general, este método se acompaña con otros tratamientos capilares que ayudan a tener resultados más completos y durables. Si se tiene constancia y disciplina, la nutrición capilar con láser ayuda a que los tejidos se reparen rápidamente y se forme colágeno, aumenta el flujo sanguíneo y por consecuencia, la nutrición en la zona, se forman nuevos capilares y se vuelve a producir un crecimiento natural del cabello. Este tratamiento está pensado para comenzar a aplicar cuando se notan las primeras señales de caída excesiva del cabello.

No todas las personas obtienen los mismos resultados ya que dependerá en gran medida del tipo de cabello, la situación médica por la cual esté tratándose y el estado en el que se encontraba al comenzar el tratamiento. Sin embargo, si se aplica correctamente y se es constante, los resultados serán asombrosos.

La caída del cabello es un problema que no sólo afecta a los hombres. En las mujeres el factor más influyente para que se precipite la caída es el estrés y los cambios hormonales mientras que en los hombres juega un papel importante la genética.

Pero con los tratamientos de nutrición capilar, el cabello puede recuperar su fuerza y vitalidad en poco tiempo, logrando resultados asombrosos y duraderos.

Terapias que pueden ayudarnos

Un cabello nutrido es un cabello sano, por eso, la realización  de tratamientos que nos ayuden a fortalecer las raíces y mejorar la irrigación sanguínea es muy beneficioso para el aspecto general de nuestro cuero cabelludo y el cabello. El cabello se nutre a través de las enzimas que llegan mediante la circulación sanguínea, por eso, mejorar la irrigación en la zona ayuda a que éste recupere su aspecto.

Si tienes problemas como sequedad, aspecto graso, rigidez, caída excesiva, aspecto opaco o quebradizo o con cualquier otro síntoma de que tu cabello está dañado, la terapia de nutrición capilar puede ayudar a devolver su aspecto natural y favorecer el crecimiento un cabello más fuerte y sano.

Ozonoterapia

Esta técnica utiliza el ozono como un agente para la recuperación de la salud capilar con un buen resultado y muy duradero. La ozonoterapia mejora la circulación sanguínea en el cuero cabelludo, lo que permite que el cabello reciba más nutrientes. Además, posee un efecto rejuvenecedor y regenerador, estimulando las enzimas antioxidantes, ayudando a recuperar el cabello perdido y eliminando los agentes patógenos que estén afectando al cabello. El ozono es un esterilizador natural, por lo que al realizar este tratamiento se eliminan bacterias que pudieran estar presentes en el cuero cabelludo.

Carboxiterapia

Con esta técnica se utiliza el dióxido de carbono para recuperar el cabello. La aplicación de CO2 por vía subcutánea en el cuero cabelludo ayuda a mejorar la irrigación sanguínea en la zona, mejorando considerablemente el aspecto y la calidad del cabello. Estimula el crecimiento de cabello nuevo, siempre que existan raíces y ayuda a eliminar la caspa y la seborrea.

Dependiendo del problema a tratar, pueden realizarse entre diez y veinte sesiones.

Alta frecuenta

Este tratamiento tiene fuertes efectos calmantes y antisépticos en el cuero cabelludo. Ayuda a aumentar la vasodilatación y por consiguiente, la circulación sanguínea en la zona. Es una técnica muy simple y rápida de aplicar, que permite obtener buenos resultados en poco tiempo.

Se recomienda un mínimo de diez sesiones para tener efectos duraderos.